lunes, 14 de diciembre de 2009

imperio en el s.XIX

vctocia I:La reina Victoria (Londres, 24 de mayo de 1819 - Isla de Wight, 22 de enero de 1901) fue Reina del Reino Unido y de Irlanda desde la muerte de su tío paterno, Guillermo IV del Reino Unido, el 20 de junio de 1837, hasta su propia muerte el 22 de enero de 1901, y la primera Emperatriz de la India desde el 1 de enero de 1877 también hasta su muerte.
La reina Victoria es tatarabuela de la reina Isabel II del Reino Unido, el rey Juan Carlos I de España y de su consorte la reina Sofía de Grecia, la reina Margarita II de Dinamarca, el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia y el rey Harald V de Noruega . Reinó durante casi 64 años, siendo el suyo el reinado más largo de la historia de Gran Bretaña. El reinado de Victoria estuvo marcado por la gran expansión del Imperio Británico. La Era Victoriana -como se denominó a su reinado- estuvo caracterizada por la Revolución Industrial, un período de cambios significativos a nivel social, económico y tecnológico en el Reino Unido; estos cambios acabaron por consolidar al Reino Unido como la primera potencia de su época.
Victoria, cuya ascendencia era casi exclusivamente alemana (excepto por su antepasado, Sofía de Hannover, descendía también por línea femenina de Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra), y fue la última monarca de la Casa de Hannover. Su hijo y sucesor, Eduardo VII, pertenecía a la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha.



carlos luis napoleon bonaparte:Carlos Luis Napoleón Bonaparte (París, 20 de abril de 1808 – Inglaterra, 9 de enero de 1873), único presidente de la Segunda República Francesa en 1848 y luego el segundo emperador de los franceses en 1852, bajo el nombre de Napoleón III, siendo el último monarca que reinó sobre este país.
Nacido en el seno de la Dinastía Bonaparte, fue hijo de Luis Bonaparte, rey de Holanda y de Hortensia de Beauharnais, hija de la emperatriz Josefina. Sobrino de Napoleón I, se hace heredero de los derechos dinásticos después de las muertes sucesivas de su hermano mayor y de Napoleón II.
Su filosofía política es una mezcla de romanticismo, de liberalismo autoritario y de socialismo utópico, aunque en los últimos años fue insigne defensor del tradicionalismo y de la civilización católica. Quiso significar una reparación frente al anticlericalismo y el ateísmo de la Revolución Francesa. Tuvo una política de expansión de la civilización clásica que creía Francia representaba, frente al surgimiento de Alemania y Estados Unidos, potencias emergentes de tipo protestante.
Contenido[ocultar]
1 Primeros años
2 Sucesión del bonapartismo
2.1 Genealogía
3 Lucha por el poder
4 Presidente de la Segunda República
4.1 Ascenso al poder: Elección democrática
4.2 El príncipe-presidente
5 El Segundo Imperio
5.1 El Imperio Autoritario (1852–1863)
5.1.1 La política exterior del Segundo Imperio
5.2 Guerra de México
5.2.1 La política interna del Segundo Imperio
5.3 El Imperio Liberal (1863–1868)
5.4 El Imperio Parlamentario (1868–1870)
6 Campañas militares
7 Matrimonio, hijo y familia
8 Exilio y muerte
9 Legado del Segundo Imperio
10 Notas y referencias
11 Enlaces externos
12 Bibliografía
13 Véase también
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[editar] Primeros años
Luis Napoleón Bonaparte nació en Bordeaux. La identidad de su padre biológico sigue siendo un tema de especulación, dada la infidelidad del matrimonio de sus padres y manteniendo la reina Hortensia diversas relaciones extramaritales.
Su padre legal, sin embargo, sí fue el marido de Hortensia: Luis Bonaparte, Rey de Holanda, hermano más joven de Napoleón I, y su carrera política fue construida sobre el hecho de que él era el sobrino de Napoleón I.
Después de la derrota final de Napoleón I y su deposición en 1815 y la restauración de la monarquía de los Borbones en Francia, por ley de 1 de enero de 1816, se destierra a todos los Bonaparte del territorio francés. La reina Hortensia se exilia a Suiza con sus hijos y compra, en 1817, el castillo de Arenenberg (Suiza), que domina el lago de Constanza.
El futuro emperador asiste al Liceo de Augsbourg y adquiere sus primeros conocimientos marciales de un antiguo oficial de Napoleón I. En 1830, es voluntario en el ejército suizo, donde obtiene el grado de capitán de artillería en 1834.
El joven Luis-Napoleón residió además de en Suiza, en Alemania e Italia. Siendo joven, en Italia, él y su hermano Napoleón Luis se implicaron en las protestas de los carbonarios, una organización de la resistencia tana, emparentada con la Francmasonería, que luchaba contra la dominación austríaca en el norte de Italia.
[editar] Sucesión del bonapartismo

Los cuatro napoleones
Según la ley de la sucesión que Napoleón I había establecido durante el Primer Imperio, la prelatura para el trono imperial era: su descendencia legítima directa y luego sus hermanos y su descendencia. El primero en el orden sucesorio era su hijo: el Rey de Roma. Le seguía José Bonaparte, Rey de Nápoles y de España, y después Luis Bonaparte, Rey de Holanda, y sus hijos (Luciano Bonaparte, príncipe de Canino, y sus descendientes estaban excluidos de la sucesión imperial).
Como José no tenía ningún hijo varón, y sus hermanos Napoleón Carlos Bonaparte (18021807) y Napoleón Luis Bonaparte (18041831) y su primo Napoleón II en 1832, le precedieron, Luis-Napoleón se convirtió el heredero de Bonaparte en la generación siguiente.
[editar] GenealogíaCarlos María Bonaparte

├──> Napoleón I (1804-1815)
│ │
│ └──> Napoleón II (1815-1832)

├──> José Bonaparte Rey de Nápoles. Rey de España.
├──> Luciano Bonaparte Príncipe de Canino, excluido.
└──> Luis Bonaparte, Rey de Holanda.

└──> Napoleón Luis Bonaparte (1804-1831)

└──> Napoleón Carlos Bonaparte (1802-1807)Napoleón III (1832-1870)

└──> Napoleón IV (1870-1879)
[editar] Lucha por el poder
Siendo ya el heredero del bonapartismo y residente en el Reino Unido, volvió secretamente a Francia en octubre de 1836, por primera vez desde su niñez, para intentar un golpe de estado en Estrasburgo. El golpe falló, pero pudo escapar. Nuevamente, intentó otro golpe en agosto de 1840, cruzando el Canal de la Mancha con una pequeña nave con algunos soldados en Boulogne. Apresado, esta vez fue encarcelado en comodidad relativa en la fortaleza de la ciudad de Ham. Durante sus años del encarcelamiento escribió los ensayos que denotan su ideología romántica, su liberalismo autoritario, y su incluso socialismo utópico. Consiguió escaparse de la prisión a Southport, Reino Unido, en mayo de 1846, cambiando la ropa con un carpintero que trabajaba en la fortaleza de Ham.
[editar] Presidente de la Segunda República
[editar] Ascenso al poder: Elección democrática
Luis Napoleón vivió en Gran Bretaña hasta la revolución del febrero de 1848, que depuso al rey Luis Felipe I y que estableció la Segunda República Francesa. Libre de volver a Francia, el 4 de junio 1848, es elegido (en 4 departamentos) y ocupa un escaño en la Asamblea en septiembre.

Elecciones en Francia, 1848
El 4 de noviembre 1848, se promulga de la constitución de la II República, y se presenta como candidato en la elección presidencial, la primera al sufragio universal masculino en Francia. Luis-Napoleón ganó por abrumadora mayoría, en las elecciones celebradas el 10 de diciembre de 1848, con 5.454.000 votos (el alrededor 75% de votos) contra los 1.448.000 votos de Louis-Eugène Cavaignac, su rival más cercano.
Su abrumadora victoria fue debida a la ayuda de las masas rurales, a las cuales el nombre de Bonaparte significó algo, contrariamente a los nombres de los otros competidores para la presidencia que eran desconocidos a las masas. Representaba entonces también la idea de rescatar el orden tradicional y la causa de la religión católica, amenazada por los liberales.
La plataforma de Luis Napoleón significaba para los electores la restauración del orden después de los meses de la agitación política, del gobierno fuerte, de la consolidación social y de la grandeza nacional, a los cuales él abrogó con todo el crédito de su nombre, especialmente con la memoria de su tío Napoleón I, ya héroe nacional de Francia.
[editar] El príncipe-presidente

El Príncipe-Presidente
La constitución de la II República estableció rígidas normas al ejercicio de la magistratura presidencial limitándola para un término de sólo cuatro años, sin posibilidad de reelección, a fin de evitar que un presidente abusara de su poder para transformar la República en una dictadura u obtuviera una presidencia vitalicia.
En mayo de 1849 se celebran elecciones a la Asamblea nacional que ganan los monárquicos legitimistas. La presidencia de Luis-Napoleón está así marcada por su oposición a la política conservadora de esta Asamblea nacional: envío a Roma de las tropas para dominar una rebelión contra el Papa; voto de la ley Falloux, favorable para la enseñanza religiosa, etc.
El 31 de mayo 1850, la Asamblea vota una ley electoral que abole el sufragio universal masculino y retorna al voto censitario, lo que elimina a tres millones de personas del electorado, entre las que están artesanos y obreros estacionales. Por otra parte, Luis Napoleón hace presión para aumentar la duración de su mandato, mientras que la Asamblea nacional se opone a todo proyecto de reforma constitucional. Y es también que a principios de los años 1850, el 15 de agosto pasa a ser la fiesta nacional en Francia. Esta celebración va a permitir al príncipe-presidente empezar la transición hacia el segundo Imperio, y va imponer con éxito un modelo de fiesta nacional popular que también será la bienvenida en la República. El 15 de agosto pasará a ser pues por decreto del 15 de febrero de 1852 la fiesta de san Napoleón.[1]
Finalmente, el 2 de diciembre de 1851, Luis Napoleón da un golpe de estado, presentándose ante los franceses como defensor de la democracia —sufragio universal— frente a la Asamblea —censitaria—. La crisis es superada mediante la celebración de un plebiscito popular que le es favorable y que aumenta su autoritarismo, que ejerce contra los republicanos extremistas y los monárquicos legitimistas y orleanistas.
El 14 de enero de 1852 se promulga una nueva constitución que refuerza los poderes del ejecutivo —duración de la presidencia 10 años, reelegible— y disminuye el del legislativo que divide en tres cámaras: Asamblea, Senado y Consejo de Estado. Finalmente, mediante plebiscito celebrado en noviembre, Francia deviene un Imperio, que se proclama solemnemente el 2 de diciembre de 1852.



Garibaldi:Giuseppe Garibaldi (Niza, Primer Imperio francés, 4 de julio de 1807 – Caprera, Reino de Italia, 2 de junio de 1882) fue un militar y político italiano.
Giuseppe Garibaldi nació en Niza, ciudad situada en la costa del Mediterráneo, actualmente en territorio francés cerca de la frontera italiana. Sin embargo, puede considerarse que era italiano, dado que en esa fecha la ciudad de Niza pertenecía al Reino de Piamonte —posteriormente incorporado al Estado italiano con la unificación — habiendo sido Niza cedida a Francia en 1860, a consecuencia de la guerra con Austria. Se hizo notorio históricamente, a causa de su participación en las actividades guerreras vinculadas al proceso que finalmente produjo la unificación política de Italia, durante el segundo y tercer cuarto del Siglo XIX.
Contenido[ocultar]
1 Adolescencia y juventud
2 Estancia y luchas en América
3 Retorno a Italia y segundo exilio
4 Segunda guerra de la independencia
5 Tercera guerra de la independencia y últimas aventuras
6 Bibliografía
7 Monumentos a Garibaldi en el mundo
8 Véase también
9 Enlaces externos
10 Referencias
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[editar] Adolescencia y juventud
Siendo el segundo hijo de su padre, Giuseppe Garibaldi trabajó, desde muy joven, como marinero en diversas tripulaciones. Con 15 años, ya tildado como héroe tras salvar a una chica que se había caído en un foso, se enroló en el barco Constanza, comandado por Angelo Pesante, quién marcó mucho en su personalidad.
En 1827, con 20 años, formó parte de la tripulación del Cortese, un barco que partió de Niza y viajó por el Mar Negro, Estambul y Galacia, viendo cosas como la guerra turco-rusa. En 1832 y teniendo solo 25 años, es nombrado capitán del barco Clorinda, con el que viajó de nuevo por el Mar Negro. La mala suerte quiso que este barco fuera secuestrado por unos piratas turcos. Se dice que Giuseppe Garibaldi estuvo a punto de ser fusilado, pero solo fue herido en la mano. Con la ayuda del resto de tripulantes y su primo, consiguió zafarse de los piratas e irse.
Después de mas de 6 años fuera (exactamente 73 meses), Giuseppe volvió a su ciudad natal. Pero en 1833 volvió a Estambul en un barco comandado por Emile Barrault. Y es exactamente en esta época cuando se dio a conocer con sus discursos sobre la libertad.
Un año mas tarde empezó a formar parte del movimiento de la Joven Italia de Mazzini, entregando su vida a la pátria y ganando los galones de capitán en la Marina del Piamonte. Le apodaron Cleombroto, como si se tratara del mítico héroe espartano y estuvo involucrado en la insurrección del Piamonte costándole una condena a muerte después de ser capturado tras ser considerado uno de los cabecillas de la revuelta.
Viéndose obligado a huir, escapó a Niza, pasó por la casa de su amigo Giuseppe Pares en Marsella, donde se embarcó hacia el Mar Negro y en 1835 estuvo en Túnez. Volviendo a Marsella, partió hacia Sudamérica en el bergante Nautonnier, haciéndose pasar por un tal Borrel (en referéncia al mártir revolucionario Joseph Borrel), siendo seguido por otros camaradas de la Joven Italia como el capitán Juan Lamberti. Una vez llegado a su nuevo destino se afincó en Rio Grande do Sul.
[editar] Estancia y luchas en América
En Sudamérica encontró lo que quería para luchar por la independencia, aunque no fuera por su querida Italia. Apoyó a todos aquellos que querían luchar por la independencia con tanto ardor como si fuera su patria. Nada más llegar contactó con otros disidentes italianos por las revueltas de la Joven Italia y llegó a ser presidente de la filial de esta organización en el continente americano gracias a su amigo Giuseppe Stefano Grondona. También formó parte de la logia masónica Asilo di Vertud . Luchó contra el Imperio de Brasil en la revolución de la República Riograndense liderada por Bento Gonçalves da Silva. En estas acciones tomó, junto al general Davi Canabarro, la ciudad portuaria de Laguna en el estado de Santa Catarina, lo que facilitó la creación de la República Catarinense o República Juliana.
Mientras que en Italia buscaba la unificación, en Sudamérica buscaba la fragmentación de las antiguas colónias. Garibaldi entró en el cuerpo de revolucionarios de La joven Europa. Durante esta época tuvo como amantes a Manuela de Paula Ferreira, sobrina de Bento Gonçalves da Silva, y Ana Maria de Jesus Ribeiro, llamada después Anita Garibaldi.
En 1841 pasó a Uruguay, donde tenía lugar la guerra contra el presidente uruguayo Manuel Oribe, apoyado por el gobierno de Buenos Aires de Juan Manuel de Rosas, contra el gobierno de facto presidido por el Gral. Fructuoso Rivera instalado en Montevideo, y que contaba con el apoyo del Brasil, de las flotas francesa e inglesa y de los "unitarios" argentinos. Declarada en diciembre de 1838, la denominada Guerra Grande se desarrolló desde 1839 a 1851.
Instalado en Montevideo, además de su actividad revolucionaria, Garibaldi dio clases de matemáticas y fue ingresado a la Logia Masónica "Les Amis de la Patrie".

Bandera calabresa usada contra Napoleón, enseña de la Liga Italiana de 600 hombres bajo mando de Garibaldi en el Sitio de Montevideo.
En el Río de la Plata operaba la flota de la Confederación, al mando del almirante Guillermo Brown, que intentaba bloquear el puerto de Montevideo. La flota armada por el gobierno de Montevideo, comandada por el Comodoro Juan Coe había sido destruida. En 1842, el gobierno de Montevideo designó a Garibaldi como sustituto del Cro. Coe al mando de la flota, librándose entonces, el 16 de agosto de 1842, un combate naval en el río Paraná cerca de la localidad de Costa Brava. Las naves comandadas por Garibaldi fueron derrotadas por las fuerzas de Brown, superiores en barcos y hombres. Después de sufrir fuertes pérdidas, Garibaldi incendió sus naves para evitar que cayeran en manos de Brown; y desembarcando a tierra, logró ponerse a salvo con los tripulantes sobrevivientes.
Garibaldi volvió a dirigir una escuadrilla naval, al frente de la cual logró impedir que las naves de Brown ocuparan la isla de Ratas, en la bahía de Montevideo (que pasó entonces a llamarse isla Libertad), logrando así impedir el intento de la flota rosista de bloquear Montevideo.
Vuelto a Montevideo, en 1843 — y establecido por Oribe el sitio de Montevideo, que habría de prolongarse hasta 1851 — Garibaldi organizó una unidad militar mercenaria que fue denominada “La Legión Italiana”, al frente de la cual se puso al servicio del gobierno de Montevideo, conocido históricamente como el Gobierno de la Defensa. Entre las acciones militares en que participó Garibaldi al frente de su Legión Italiana, se destaca la que tuvo lugar en las afueras de las murallas de Montevideo, llamada Combate de Tres Cruces, por haberse realizado en el paraje así denominado, el 17 de noviembre del 1843.
Luego de ello, embarcado en una nueva flotilla de una veintena de naves con unos 900 hombres de tropa para desembarco, y contando con el amparo de las escuadras de Francia e Inglaterra, pudo ocupar y saquear en abril de 1845 la ciudad de Colonia.[1] En septiembre toma la isla Martín García, defendida por diez soldados de la Confederación, y la ciudad de Gualeguaychú, la que también saquea,[2] y en octubre la ciudad de Salto (Uruguay). Es de notar que Garibaldi admite haber permitido los saqueos, que fue una pauta de comportamiento del cuerpo mercenario que dirigía. Se calcula que con parte de esos fondo compró luego la isla de Caprera. En sus memorias llama a su legión "virtuosos saqueadores". El 8 de febrero de 1846, en territorio de Salto, en las cercanías del arroyo San Antonio, afluente del Río Uruguay, Garibaldi y su Legión Italiana libraron el combate de San Antonio contra fuerzas superiores de la Confederación, a las que infligieron numerosas bajas, logrando retirarse de sus posiciones después de haber perdido alrededor de una tercera parte de sus efectivos.[3]
Después de diversos avatares y aventuras en este país se casa en 1842 con Ana Maria de Jesus Ribeiro, llamada después Anita Garibaldi. A ella la conoció en 1839 en Laguna, Santa Catarina, en lo que fue un auténtico amor a primera vista. Con ella tuvo cuatro hijos, Menotti, Rosita, fallecida con dos años, Teresita y Ricciotti.
[editar] Retorno a Italia y segundo exilio

Giuseppe y Anita Garibaldi refugiándose en San Marino.
Tras volver a Italia en 1848, emprendió numerosas batallas a favor de la independencia de los estados del norte de italia, ocupados por Austria y Francia a las órdenes del ejército del Reino de Saboya. Se convirtió en un auténtico héroe para el pueblo de Italia del norte ávido de libertad. Con apoyo francés, intervino en la guerra contra Austria, si bien el cambio de actitud de Napoleón III, apostando súbitamente por la negociación, truncó temporalmente los objetivos de Garibaldi. Se creó la República Romana, pero esta fue derrotada. Tuvo que huir de Italia con 3.900 soldados y su esposa Anita, mientras eran perseguidos por un ejército de españoles, franceses y napolitanos; sin embargo Anita murió en la fuga a consecuencia de una fiebre tifoidea el 4 de agosto de 1849.
Estuvo un tiempo en Tánger y luego fue hacia Staten Island, Nueva York. Posteriormente sería capitán de navío mercante por el océano Pacífico hasta abril de 1851 cuando visitó a la heroína y compañera sentimental de Simón Bolívar, Manuela Sáenz, en Perú; antes de retirarse fundo la primera estación de bomberos del Callao, la cual hasta el dia de hoy lleva su nombre. Volvió a Nueva York, de donde salió en noviembre de 1853 hacia Tyneside, al noreste de Inglaterra, en donde estuvo un mes, saliendo en abril de 1854.
[editar] Segunda guerra de la independencia
En 1854 volvió de nuevo a Italia, compró la isla de Caprera y estalló la segunda guerra de la independencia italiana, siendo mayor general de los Cazadores de los Alpes, compuestos por 3.000 soldados. Con ellos conquistó Varese, Como, Brescia y en las negociaciones de paz, Víctor Manuel II de Saboya logró la anexión de Lombardía, tras la que vendrían las de Parma, Módena, Toscana y Romaña, al solicitar sus gobiernos provisionales su unión al Piamonte. El siguiente objetivo de Garibaldi fue entonces lograr la anexión del reino de las Dos Sicilias, el más próspero de la península italiana al Piamonte. En dicho reino Francisco II de Nápoles ejercía una monarquía absoluta sin embargo le garantizaba el bienestar a la población. Los movimientos separatistas en Sicilia fueron el caldo de cultivo para la expedición de los Mil Camisas Rojas, auspiciada por Cavour. Al frente de su tropa de voluntarios, Garibaldi arribó a Palermo (después de haber zarpado desde Génova), donde fue recibido con entusiasmo por los rebeldes que pensaban que así lograrían la independencia de la isla, incluso algunos de estos se unieron a los Mil.
Participó entonces en la supresión de la resistencia, dirigiendo más tarde sus tropas hacia Nápoles, entre las que se encontraba la Legión Intenacional, compuesta entre otras nacionalidades, por 500 húngaros, quienes derrotaron a las tropas del rey en la Batalla de Volturno, en octubre de 1860. Ante esto, obligó a Francisco II a huir y refugiarse en los Estados Pontificios, instaurando en Nápoles una república regida por un gobierno provisional. En Sicilia recibió ayuda económica de Alejandro Dumas, quien estaba viviendo allí temporalmente. Posteriormente el escritor francés también ayudó a Garibaldi a escribir sus Memorias. Ambicionando una Italia unida bajo un solo gobierno radicado en Roma, concibió la idea de marchar sobre los Estados Pontificios, defendidos por tropas francesas. Sin embargo, Víctor Manuel y Cavour, temerosos de perder lo logrado ante una radicalización del conflicto, evitaron el avance de Garibaldi. El incidente no supuso un enfrentamiento entre el rey del Piamonte y Garibaldi; antes al contrario, el revolucionario reconoció a Víctor Manuel como rey de Italia el 26 de octubre de 1860. En 1861 fue invitado por Abraham Lincoln para un puesto en el ejército federal en la Guerra Civil Estadounidense, pero Garibaldi desistió.
[editar] Tercera guerra de la independencia y últimas aventuras
Garibaldi prosiguió incansablemente sus actividades militares en busca de la unidad de Italia, emprendiendo acciones sin éxito en 1862 al grito de: ¡Roma o muerte! La protesta de Napoleón, cuyas tropas custodiaban Roma, llevó al ejército de ocupación piamontés en Nápoles a repeler a Garibaldi, haciéndole prisionero en Aspromonte (sur de Nápoles). En 1864 viajó hacia Inglaterra donde fue recibido con entusiasmo por la población y se reunió con el primer ministro Henry Palmerston. Tuvo durante esta época la ambición de liberar otras naciones ocupadas Croacia, Grecia, Hungría, pero nada de esto se hizo realidad. En 1866 estalla la tercera guerra de la independencia italiana, en donde Garibaldi y 40.000 hombres de los Cazadores de los Alpes, con apoyo prusiano, lucharon contra los austríacos en la Batalla de Bezzecca, consiguiendo la única victoria y toman la ciudad de Trento En 1867 realiza una nueva marcha hacia Roma aprovechando la retirada de tropas francesas, que se ven obligadas a desembarcar otra vez y a derrotar al italiano en Mentana.
Igualmente, luchó en la Guerra Franco-prusiana en 1871, interviniendo en la batalla de la ciudad de Dijon y posteriormente fue elegido diputado de la Asamblea Nacional Francesa, contribuyendo en el progreso de la nueva Francia republicana.
Finalmente, lograda la unidad italiana en 1870, Garibaldi fue electo diputado al Parlamento, cargo al que posteriormente renunció al no concretarse en los hechos las ideas Republicanas por las que él lucho incansablemente. En sus últimos años se retiró a la isla de Caprera donde falleció el 2 de junio de 1882.
Por sus luchas en Italia y Sudamérica desde siempre se le ha llamado el héroe de dos mundos, de Europa y de América. Aunque también se dice de su lado negro: se sostiene que en América fue esclavista, pirata y ladrón de caballos y en el sur de Italia destruyó el reino más próspero de la península, las Dos Sicilias; dejando al Mezzogiorno en la pobreza. Es por eso que sus opositores lo llaman mercenario de dos mundos.[4]


Víctor Manuel II (Vittorio Emanuele Maria Alberto Eugenio Ferdinando Luca Tommaso di Savoia-Carignano) (Turín, 14 de marzo de 1820 - Roma, 9 de enero de 1878) fue el último rey del Reino de Cerdeña y el primer rey de Italia. Hijo primogénito de Carlos Alberto I, rey de Piamonte-Cerdeña y de María Teresa de Habsburgo-Lorena, hija de Fernando III, gran duque de Toscana.
Se distingue por su valentía durante la guerra contra Austria (1848-1849). Forzado de negociar con Austria, se convierte en campeón de la unificación de Italia, y nombra a Camillo Benso, Conde Cavour, Primer ministro. El belicismo exagerado, el maquiavelismo sistemático de éste, sus iniciativas intrépidas, lo desconciertan a veces, pero lo mantienen leal. Comprendiendo que su reino es demasiado débil para enfrentarse de nuevo con Austria, se alía con Napoleon III, aunque el precio de esta alianza sea la entrega de Niza y de Saboya. Las victorias de Magenta y de Solferino les devuelven esperanza a los patriotas italianos. El tratado de Villafranca firmado precipitadamente por Napoléon III y Francisco José de Austria los decepciona.
Contenido[ocultar]
1 Vida
2 Guerra de Crimea
3 Guerra de Unificación Italia
4 Matrimonios e hijos
5 Véase también
6 Enlaces externos
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[editar] Vida
Víctor Manuel nació en Turín. Durante el reinado de su padre, Carlos Alberto, los reinos de Cerdeña y Piamonte fueron unidos. Carlos Alberto fue a la guerra en 1848 contra el Imperio Austríaco (que gobernó la mayor parte de Italia del norte), pero fue derrotado en la Batalla de Novara al año siguiente. Carlos Alberto abdicó y su hijo Víctor Manuel se hizo rey de Piamonte-Cerdeña el 24 de marzo de 1849.

Retrato del joven Víctor Manuel II
Bajo su mandato, y debido a las habilidades de su ministro, el Conde Cavour, el Reino del Piamonte creció hasta incluir toda Italia (18601870), por el proceso de Unificación italiana. Víctor Manuel II se llamó Víctor Manuel II de Italia. Algunos de sus objetivos eran la industrialización, reducir la influencia de la Iglesia católica, efectuar una reforma económica con un nuevo sistema fiscal y mejorar las relaciones exteriores, usando la diplomacia para hacer aliados. Víctor Manuel II fue excomulgado por la Iglesia Católica Romana después de que el ejército italiano atacara Roma en 1870 y el Papa Pío IX tuviese que retirarse al Vaticano.
En un esfuerzo por mantener la continuidad dinástica, Víctor Manuel conservó el número "II" ordinal bajo el cual había tenido éxito como rey de Saboya, aunque él hubiera sido el primer rey de Italia. Esta decisión demostró impopularidad con los recientemente unificados italianos del sur.
[editar] Guerra de Crimea
Artículo principal: Guerra de Crimea
Piamonte unió a Gran Bretaña y Francia en contra de Rusia, en un esfuerzo por obtener su voluntad. Después de que con éxito encontró su apoyo británico y la integración francesa con Napoleón III, la guerra termina con el Congreso de París en 1856. Cavour arregla una reunión secreta con el emperador francés. En 1858, se reunieron en Plombieres (Bélgica), donde convinieron que si los franceses ayudaran a Piamonte en la batalla contra Austria por las tierras de Véneto y de Lombardía, a Francia le serían concedidas Niza y Saboya.
[editar] Guerra de Unificación Italia

Víctor Manuel II, Libertador de Umbría
Cavour y Napoleon III lucharon contra Austria en 1858 y ganaron la guerra; sin embargo, hubo serias víctimas para Francia. Napoleon III hizo secretamente un tratado con Francisco José en el Villafranca. Víctor Manuel II, libertador de Umbría firma la paz de Zurich(1859) por el cual que Piamonte ganó Lombardía, pero nada más. Francia recibió Niza y la Saboya, mientras que Austria conservó Veneto - lo que disgustó al Piamontés, y lo disgustó más al saber que el tratado había estado preparado sin su conocimiento. Poco después, Cavour muere, y el rey tuvo que encontrar a otros consejeros. finalmente recibió Venetia vía Francia
La alianza con Francia terminó, pero Italia técnicamente fue unida entre 1861 a 1870. El norte, liderado por Víctor Manuel II, y el sur, por Giuseppe Garibaldi, unido en 1861. En 1866, Italia perdió batallas contra Austria pero, como consecuencia de una alianza con Prusia. Después de dos marchas fracasadas sobre Roma, conducida por Garibaldi, fuerzas italianas tomaron la ciudad en 1870 debido a la preocupación francesa por una posible guerra Franco-Prusiana. Venecia fue dada a Piamonte después de la guerra Austro-Prusiana en 1866. La unificación italiana había sido alcanzada, aunque no fuera completa hasta que Roma fuese hecha la capital del país en 1871
[editar] Matrimonios e hijos

Monumento a Víctor Manuel II de Italia
En 1842 se casó con su prima, María Adelaida de Habsburgo-Lorena, archiduquesa de Austria y sus hijos fueron:
María Clotilde (1843-1911), que se casó con José Napoleón (1822-1891) (el príncipe Napoleón). Su nieto Luis fue el pretendiente al trono francés por la casa de los Bonaparte.
Humberto, después rey de Italia
Amadeo de Saboya, después rey de España
María Pía (1847-1911), que se casó con Luis I de Portugal.
Después de la muerte de María Adelaida el rey se casó morganáticamente con Rosa Teresa Vercellana Guerrieri (apodada La Rosina), una de sus amantes, el 7 de noviembre de 1869. El Conde de Mirafiori y Fontanafredda era probablemente su (ilegitimo) hijo.

Victor Manuel II:

lunes, 30 de noviembre de 2009

el realismo literario

El Realismo literario es una corriente inventada por el escritor y contertulio francés Jules Champfleury (1821-1889), quien por primera vez definió su arte como ‘realista’. El realismo literario se halla inscrito dentro de un movimiento más amplio que afecta también a las artes plásticas, al cine (Neorrealismo), a la fotografía (que surge con él en el siglo XIX), y a la filosofía de la ciencia (Popper y Mario Bunge). Las obras realistas pretenden testimoniar documentalmente la sociedad de la época y los ambientes más cercanos al escritor, en oposición a la estética del Romanticismo, que se complacía en ambientaciones exóticas y personajes poco corrientes y extravagantes. La estética del Realismo, fascinada por los avances de la ciencia, intenta hacer de la literatura un documento que nos pueda servir de testimonio sobre la sociedad de su época, a la manera de la recién nacida fotografía. Por ello describe todo lo cotidiano y típico y prefiere los personajes vulgares y corrientes, de los que toma buena nota a través de cuadernos de observación, a los personajes extravagantes o insólitos típicos del anterior Romanticismo. Esta estética propugna a su vez una ética, una moral fundamentada en la moderación y síntesis de cualquier contradicción, la objetividad y el materialismo.
En cuanto a los procedimientos literarios del Realismo, son característicos el abuso de la descripción detallada y prolija, enumeraciones y sustantivos concretos; el uso del párrafo largo y complejo provisto de abundante subordinación, la reproducción casi magnetofónica del habla popular, tal cual se pronunciaba y sin corrección alguna que pretenda idealizarla, y el uso de un estilo poco caracterizado, un lenguaje "invisible" que exprese personajes, hechos y situaciones objetivamente sin llamar la atención sobre el escritor.
Al igual que el Romanticismo, el Realismo tuvo dos corrientes, una conservadora, que alababa las viejas costumbres populares (José María de Pereda, Juan Valera), y otra progresista, caracterizada por la denuncia social (Benito Pérez Galdós, Leopoldo Alas «Clarín»).
Características [editar]
Los rasgos fundamentales del Realismo son los siguientes:
Procura mostrar en las obras una reproducción fiel y exacta de la realidad.
Hace un uso minucioso de la descripción, para mostrar perfiles exactos de los temas, personajes, situaciones e incluso lugares; lo cotidiano y no lo exótico es el tema central, exponiendo problemas políticos, humanos y sociales.
Rechaza el sentimentalismo, muestra al hombre objetivamente pues da toques de una realidad cruda.
El lenguaje utilizado en las obras es coloquial y crítico, ya que expresa el habla común y corriente.
Así como rechaza lo sentimental, de igual forma lo espiritual, dando como resultados toques individualistas.
Las obras muestran una relación mediata entre las personas y su entorno económico y social, del cual son exponente; la historia muestra a los personajes como testimonio de una época, una clase social, un oficio, etc.
Temas relacionados con los problemas de la existencia humana.
El autor analiza, reproduce y denuncia los males que aquejan a su sociedad.
Transmitir ideas de la forma más verídica y objetiva posible.
En pocas palabras el realismo pretende reflejar la verdad tal y como es.
Evolución del realismo europeo [editar]
El origen del realismo literario europeo hay que buscarlo en la literatura española medieval y la novela picaresca española y, en concreto, en la versión que configuró sobre esa tradición el novelista Miguel de Cervantes. El desmitificador modelo cervantino influyó poderosamente en la literatura europea posterior, pero el descrédito por el que pasó el género narrativo durante el siglo XVIII aplazó su influjo europeo hasta bien entrado el siglo XIX, salvo en el caso de Inglaterra, que en el siglo XVIII comenzó su propio realismo de la mano de Henry Fielding y Tobias Smollett, y del que buena parte de los escritores realistas posteriores son deudores.
La novela realista europea viene a ser la épica de la clase media o burguesa que ha conseguido —a lo largo de sucesivas revoluciones que le han ido confiriendo cada vez mayor poder (1789, 1820, 1830 y 1848)—, instalarse como clase dominante en todos los aspectos de la vida, incluido el cultural y el estético. Los ideales burgueses (materialismo, utilitarismo, búsqueda del éxito económico y social) irán apareciendo en la novela poco a poco, y en su fase final también irán apareciendo algunos de sus problemas internos (el papel de la mujer instruida y sin embargo desocupada; el éxodo del campo a la ciudad y la mutación de valores subsecuente, por ejemplo). Por otra parte, cuando se vayan reiterando y agotando los temas relativos a la burguesía, la descripción realista irá penetrando en otros ámbitos y dejará la mera descripción externa de las conductas para pasar a la descripción interna de las mismas, transformándose en novela psicológica y generando procedimientos narrativos introspectivos como el monólogo interior. Todo ello posibilitó la aparición de movimientos en cierta manera opuestos, como el Espiritualismo, por un lado, visible en la última etapa de narradores realistas como Benito Pérez Galdós, Fiódor Dostoievski y León Tolstói, y el Naturalismo, por otro, que exageraba los contenidos sociales, documentales y científicos del Realismo, aproximándose a la descripción de las clases humildes, marginadas y desfavorecidas. Los autores tratarán de ofrecer personajes y situaciones comunes, lo que convierte a la obra literaria en una fuente de primer orden para el conocimiento del pasado histórico, aun teniendo en cuenta las precauciones que deben tomarse para un uso documental de las fuentes literarias.
En Francia fueron escritores realistas Henri Beyle, "Stendhal", Honoré de Balzac, Prosper Merimée, Gustave Flaubert y Victor Hugo. En el Reino Unido, William Makepeace Thackeray, Charles Dickens y Mary Ann Evans (mejor conocida por su seudónimo, George Eliot); en Rusia, Iván Turguéniev, Lev Tolstói y Fiódor Dostoievski. En Estados Unidos, Mark Twain, Henry James y Theodore Dreiser. En Italia, el movimiento se denominó verismo y tiene a su más caracterizado representante en Giovanni Verga. En cuanto a la literatura escrita en alemán, pueden considerarse realistas los novelistas suizos Albert Bitzius (que utilizaba el seudónimo Jeremías Gotthelf), Gottfried Keller, Conrad Ferdinand Meyer, el austríaco Adalbert Stifter y los alemanes Friedrich Hebbel (dramaturgo), Theodor Storm, Theodor Fontane, Gustav Freytag y Wilhelm Raabe, aunque esta estética todavía continuó renovándose durante el siglo XX a través de la obra literaria de Thomas Mann.



El naturalismo es un estilo artístico, sobre todo literario, basado en reproducir la realidad con una objetividad perfecta y documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares. Su máximo representante, teorizador e impulsor fue el periodista Émile Zola que expuso esta teoría en el prólogo a su novela Thérèse Raquin y sobre todo en Le roman expérimental (1880). Desde Francia, el Naturalismo se extendió a toda Europa en el curso de los veinte años siguientes adaptándose a las distintas literaturas nacionales. El naturalismo presenta al ser humano sin albedrío, determinado por la herencia genética y el medio en que vive.
Contenido[ocultar]
1 Características
2 El Naturalismo en Europa
3 El Naturalismo en España
4 El Naturalismo en Hispanoamérica
5 Véase también
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Características [editar]
Determinismo positivista como orden vital supremo, traducido, con frecuencia, en fatalismo mecanicista. El naturalista presenta al ser humano sin albedrío, determinado por la herencia genética y el medio en que vive. En él influyen el Positivismo de Auguste Comte, que no valora que no puede ser objeto de experiencia, el Utilitarismo de Bentham y Stuart Mill, que juzga todo en función de su utilidad, y el Evolucionismo físico de Darwin y social de Herbert Spencer, que niega la espiritualidad del hombre al negar la intervención divina, y el materialismo histórico de Marx y Engels. En la mayoría de los escritos lo que se intenta es reflejar que la condición humana está mediatizada por tres factores: la herencia genética, las taras sociales (alcoholismo, prostitución, pobreza, violencia) y el entorno social y material en que se desarrolla e inserta el individuo. Esto es, lo que se conoce en filosofía como Determinismo. De aquí deriva otra importante característica del Naturalismo, una crítica (implícita, ya que el valor documental y científico que se pretende dar a la literatura de este tipo impide aportar opiniones propias) a la forma como está constituida la sociedad, a las ideologías y a las injusticias económicas, en que se hallan las raíces de las tragedias humanas.
La fisiología como motor de la conducta de los personajes;
Anticlericalismo radical;
Sátira y denuncia social. La novela naturalista no vale como simple pasatiempo, es un estudio serio y detallado de los problemas sociales, cuyas causas procura encontrar y mostrar de forma documental.
Concepción de la literatura como arma de combate político, filosófico y social;
Argumentos construidos a la sombra de la herencia folletinesca y orlados de un abrumador pesimismo;
Feísmo y tremendismo como repulsivos. Puesto que se presentan casos de enfermedad social, el novelista naturalista no puede vacilar al enfrentarse con lo más crudo y desagradable de la vida social.
Adopción de los temas relativos a las conductas sexuales como elemento central de las novelas. No se trata de un erotismo deleitoso y agradable, sino que es una manifestación de enfermedad social, suciedad y vicio. Por ello, frecuentemente el novelista naturalista se centra en el mundo de la prostitución, vista como lacra social y como tragedia individual. El público confundía sin embargo a veces naturalismo con pornografía, lo que no era la intención de los naturalistas. Estos critican con frecuencia la literatura folletinesca que trastorna la percepción de la realidad.
Cabe destacar que, si bien Realismo y Naturalismo son muy parecidos en el sentido de reflejar la realidad tal y como es (contrariamente al idealismo romántico), la diferencia radica en que el Realismo es más descriptivo y refleja los intereses de una capa social muy definida, la burguesía, mientras que el Naturalismo extiende su descripción a las clases más desfavorecidas, intenta explicar de forma materialista y casi mecanicista la raíz de los problemas sociales y alcanza a hacer una crítica social profunda; además, si el individualismo burgués es siempre libre y optimista en su fe liberal de que es posible el progreso sin contrapeso y labrar el propio destino, el Naturalismo es pesimista y ateo merced al determinismo, que afirma que es imposible escapar de las condiciones sociales que guían nuestro sendero en la vida sin que podamos hacer nada por impedirlo. Por otra parte los naturalistas españoles hacen uso de un narrador omnisciente y se alejan del impersonalismo que busca el maestro francés Zola; por otra parte, estas novelas no consiguen una reproducción fiel de la realidad, objetivo que sí busca Zola, sino que recargan excesivamente los aspectos que quieren destacar, con lo que pierden el valor documental que busca Zola.
Se considera que el Naturalismo es una evolución del Realismo. De hecho, la mayoría de los autores realistas evolucionó hacia esta corriente materialista, si bien otros orientaron su descripción de la realidad hacia el interior del personaje llegando a la novela psicológica.
El Naturalismo, al igual que el Realismo, refuta el Romanticismo rechazando la evasión y volviendo la mirada a la realidad más cercana, material y cotidiana, pero, lejos de conformarse con la descripción de la mesocracia burguesa y su mentalidad individualista y materialista, extiende su mirada a las clases más desfavorecidas de la sociedad y pretende explicar los males de la sociedad de forma determinista.
El Naturalismo tenía como objetivo explicar los comportamientos del ser humano. El novelista del Naturalismo pretende interpretar la vida mediante la descripción del entorno social y descubrir las leyes que rigen la conducta humana. El Naturalismo surge en París; Zola fue el iniciador del movimiento Naturalista, al decidir romper con el romanticismo, crea este movimiento literario; siendo considerado el maestro de este movimiento junto con Gustave Flaubert. En sus obras más importantes describirían de manera cruda y realista el contexto social de París, el lugar de inicio del movimiento.
El Naturalismo en Europa [editar]

Thomas Hardy
En Alemania el Naturalismo destacó sobre todo en el teatro; lo introdujeron Arno Holz y Johannes Schlaf, pero destacan los hermanos Carl Hauptmann (1858-1921) y sobre todo Gerhart Hauptmann (1862-1946), así como Hermann Sudermann y Max Halbe. En Italia el Naturalismo se denominó Verismo y tiene su principal autor en Giovanni Verga (1840-1922), y su obra maestra en la novela de este autor titulada Los Malavoglia (Los Malasangre); también siguieron esta estética Luigi Capuana (1839-1915) y Matilde Serao (1856-1927), así como una serie de autores menores de novelas regionalistas como Girolamo Rovetta, Grazzia Deledda y Renato Fucini. En Gran Bretaña el gran novelista y poeta del naturalismo fue Thomas Hardy, y en el terreno dramático puede reconocerse alguna influencia de los postulados naturalistas en George Bernard Shaw a través de la asimilación que hace de dicha estética el dramaturgo noruego Henrik Ibsen. A los Estados Unidos este movimiento llegó bastante tarde, aunque es posible reconocer el Naturalismo en las obras de Theodore Dreiser (Una tragedia americana) y una evolución importante en el Nuevo periodismo americano de, por ejemplo, Truman Capote. En Francia, fuera del líder del movimiento, Emile Zola, existe naturalismo en Gustave Flaubert y en otros autores de menor fuste. En Rusia difundió el movimiento el gran crítico literario Belinski y lo siguieron en algunas de sus obras autores importantes, como Gógol, Dostoievski, Goncharov y otros. En Rusia difundió el movimiento el gran crítico literario Belinski y lo siguieron en algunas de sus obras autores importantes, como Gógol, Dostoievski, Goncharov y otros.
El Naturalismo en España [editar]

Vicente Blasco Ibáñez
En España participaron de este movimiento hombres comprometidos con posturas cercanas al Krausismo o la izquierda como Galdós (La desheredada), Clarín y Vicente Blasco Ibáñez. Desde la óptica conservadora puede también hablarse de un Naturalismo cristiano no rigurosamente pesimista ni determinista en el que militaron autores como Pardo Bazán, Luis Coloma, José María de Pereda (que se acercó al naturalismo en su novela La Puchera), Juan Armada y Losada, José de Siles, Francisco Tusquets, Ángel Salcedo y Ruiz y Alfonso Pérez Gómez Nieva. Otro tercer grupo estaría integrado por los hombres de la revista Gente Nueva, luego ampliado en otra revista, Germinal, de ideología más extremista y que estaría integrado por los escritores del llamado Naturalismo radical: Eduardo López Bago, José Zahonero, Remigio Vega Armentero, Enrique Sánchez Seña, Joaquín de Arévalo, Jose María Matheu Aybar, Manuel Martínez Barrionuevo, Eugenio Antonio Flores, Silverio Lanza, Emilio Bobadilla, Alejandro Sawa, Joaquín Dicenta (quizá el poeta y dramaturgo del naturalismo más importante en castellano), José Ortega Munilla, Jacinto Octavio Picón, Ernesto Bark, Ricardo Macías Picavea y algunos otros más. En lengua catalana destaca Narcís Oller. Epígonos del naturalismo son en cierta medida Felipe Trigo y Augusto Martínez Olmedilla.
Empero, y con la excepción de algunos ensayos serios, como La desheredada, de Galdós, lo que se practica en España no es un auténtico naturalismo zolesco, sino una fórmula conciliadora que extrae algunos recursos formales de Zola sin seguir su doctrina ideológica (ateísmo, positivismo, determinismo). Este sincretismo es el que practican Pardo Bazán o el marqués de Figueroa.

Juan Valera:Pepita jimenez

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elrealismo literario

lunes, 16 de noviembre de 2009

capitalismo y movimiento obrero

Movimiento obrero:


El movimiento obrero surge de la Revolución industrial como consecuencia de la falta de derechos que los trabajadores tenían en las fábricas. Se inició en Inglaterra. Al no existir todavía ningún tipo de legislación que regulase la actividad industrial, los trabajadores se veían expuestos a jornadas de trabajo de más de doce horas, los niños trabajaban (siendo uno de los objetivos más atractivos para los empresarios porque sus salarios eran sustancialmente inferiores).
Las primeras manifestaciones del movimiento obrero se plasmaron en el ludismo (destrucción de máquinas) a las cuales se las responsabilizaba de la pérdida de la capacidad adquisitiva del pequeño artesano. Éste término proviene del obrero inglés Ned Ludd, que en 1779 destruyó un telar mecánico. Sin embargo, los obreros se dieron cuenta de que no era la máquina su enemiga sino el uso que de esta se hacía, fue entonces cuando dichos obreros comenzaron a dirigir sus quejas a los empresarios. Así nació el sindicalismo, entendido como un movimiento de resistencia contra el capitalismo.
La reacción del gobierno inglés fue prohibir cualquier tipo de asociación obrera. Parte de la historia del movimiento obrero ha estado marcada por la persecución y la clandestinidad.
En los primeros decenios de la industrialización se produjo una degradación de las condiciones de vida de los trabajadores:
- Reducción de la jornada laboral.
- Aumento salarial.
- Generalización del trabajo infantil.
- Negación ante la ayuda económica para enfermedades, paro forzoso o vejez.
Por todo esto se crearon los sindicatos en los que se reunía la gente trabajadora de un mismo oficio para defender sus reivindicaciones mediante huelgas. Constituían sociedades de ayuda mutua, las cuales disponían de cajas comunes con capital proveniente de las cuotas de los asociados.
En 1834 se formó la Great Trade Union (unión de sindicatos de oficios) en las que las cuotas de afiliación para posibles nuevos socios eran demasiado elevadas.
El sindicalismo británico optó, en sus orígenes, por las reivindicaciones económicas, sin adherirse a ideales políticos revolucionarios.
Durante las décadas de 1830 y 1840 se fundaron asociaciones obreras en los países del continente europeo, entre los que se encontraban Alemania, Francia, España y Bélgica.
Este movimiento obrero se manifestó en la mayoría de países industrializados mediante otras organizaciones, ej: cooperativas.
En los años 1838 y 1848, el movimiento obrero británico pasó a la acción política utilizando el cartismo (consistió en un movimiento en Inglaterra que trató de presionar al parlamento mediante la recogida de firmas en apoyo a determinadas cartas donde se reivindicaban ciertos derechos. En una de ellas, concretamente en el año 1838, se definía un programa democrático basado en el sufragio universal masculino). El cartismo organizó huelgas, pero el movimiento fracasó a causa de la represión, de las divisiones internas y la derrota de la revolución de 1848 en Europa.
Los obreros se reunieron en organizaciones republicanas y de izquierdas a favor del sufragio universal masculino. Después de aquella revolución, las doctrinas socialistas empezaron a crear partidos de clase, de carácter exclusivamente obrero.



Ludismo:


El ludismo (luddism en inglés) fue un movimiento obrero que adquirió auge en Inglaterra a partir de 1811, y cuyas acciones se basaban en la revuelta espontánea y desorganizada, atacando con frecuencia a los instrumentos de producción. Sus seguidores se llamaban ludistas o luditas (luddites en inglés), nombre que tomaron del semilegendario líder del movimiento, Ned Ludd.
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Historia [editar]
El movimiento ludista tuvo una vida relativamente corta. Pronto muchos de los dirigentes obreros comprendieron que no eran las máquinas sino los empresarios sus enemigos. Gran Bretaña conoció cuatro grandes oleadas ludistas entre 1811 y 1816 y posteriormente el movimiento se extendió por toda Europa (en España son conocidos los hechos de Alcoy, en 1820).
El movimiento se oponía a toda clase de tecnología, que según su vertiente ideológica, hace que el hombre pierda su capacidad laboral y por ende creativa, para servirse de manera esclavista de las formas de tecnología, que hacen más productivo el trabajo en términos de rapidez y no del capital humano. El maquinismo supuso muy pronto el deterioro de las condiciones laborales de los obreros y, al principio, dejó a muchos sin trabajo. Por ello, en las primeras décadas del siglo se produjeron muchos levantamientos de obreros y campesinos que protestaban contra la introducción de las máquinas y la generalización del sistema fabril.
El ludismo surgió como una primera respuesta violenta a las crecientes tasas de desempleo que supusieron la implantación de máquinas capaces de hacer el trabajo de varios hombres, con la consiguiente pérdida del empleo por parte de los mismos, implicando que los obreros empezaran a ver a las máquinas como causantes de sus problemas. Ya empezaba a manifestarse un sentimiento de unidad entre las clases proletarias, mejor conocido como conciencia de clase, que les lleva a una mejor organización como grupo, llevando a cabo protestas pacíficas para la mejora de sus condiciones de vida y trabajo.
La disolución violenta, por parte del ejército, de una manifestación de trabajadores en Nottingham que pedían trabajo y un salario más justo, tuvo como respuesta el incendio nocturno de sesenta máquinas de tejer medias. Estas acciones destructivas, que se extendieron por las zonas de intensa industrialización de Lancashire y Yorkshire en 1812, tomaron el nombre de un imaginario Capitán Ludd (probablemente en recuerdo de Ned Ludd), que firmaba las cartas intimidatorias dirigidas a los propietarios de las máquinas. En ellas se exigía la pronta retirada de las máquinas para una fecha en concreto, o en caso contrario, enviaría hombres a destruirlas, quienes en caso de encontrar resistencia, tendrían incluso su autorización para asesinar a los dueños y destruir las propiedades.
La respuesta gubernamental a dicho movimiento llegó a suponer la ejecución de dieciocho ludistas en 1813.
A partir de 1817 el movimiento empezó a decaer, pero se continuó en el campo inglés en los años 1830 y se extendió a otras regiones del continente europeo, donde la Revolución Industrial estaba adquiriendo relevancia. En Cataluña se llegó a quemar la máquina más avanzada del momento. A pesar de todo, sin una base ideológica definida, su alcance era claramente limitado debido a que se dirigía a las máquinas en lugar de atacar las verdaderas causas de su situación, por lo cual empezó a desaparecer a medida que la protesta se fue desplazando de ir contra las máquinas para dirigirse contra sus propietarios, forjándose de esta manera los primeros sindicatos obreros.
A finales del siglo XX, en plena revolución digital, surgió un movimiento conocido como neoludismo, que se opone a la inteligencia artificial y todo avance científico que se apoye en la informática. Reconoce que no sólo los empresarios son los explotadores sino que es la forma en que funciona la tecnología la que aliena tanto al explotador y al explotado convirtiéndose, a criterio de ellos, ambos en partes funcionales de la maquinaria tecnológica.


Trade Unions:

Un sindicato es una organización democrática, integrada por trabajadores en defensa y promoción de sus intereses sociales, económicos y profesionales relacionados con su actividad laboral, respecto al centro de producción (fábrica, taller, empresa) o al empleador con el que están relacionados contractualmente.
Los sindicatos, tras reunirse con sus afiliados, informarles y llegar a acuerdos previos o tomar conciencia de las necesidades del momento, negocian en nombre de estos (negociación colectiva) los salarios y condiciones de trabajo (jornada, descansos, vacaciones, licencias, capacitación profesional, etc.) dando lugar al contrato colectivo de trabajo.
El sindicato tiene como objetivo principal el bienestar de sus miembros, es decir asegurar condiciones dignas de seguridad e higiene laboral y generar mediante la unidad, la suficiente capacidad de negociación como para establecer una dinámica de diálogo social entre el empleador y los trabajadores. La libertad sindical de los trabajadores para crear, organizar, afiliarse, no afiliarse o desafiliarse, cambiar de sindicato es libre y sin injerencias del Estado, patrones, empleadores u otros sindicatos. Es considerado como un derecho humano básico.
Ciertos sectores del liberalismo consideran la actividad sindical contraria a la regulación de la esfera económica en cuanto que otorgaría ciertos privilegios a los trabajadores sindicalizados frente a los trabajadores autónomos que deciden no unirse. Con este argumento, algunos empleadores llegan a ir tan lejos como coartar la libertad de asociación del trabajador exigiendo la no-sindicalización como condición sine qua non para el empleo.[1] [2] Si bien es cierto que historicamente los sindicatos han incurrido en abusos de poder y excesos a lo largo de su historia, abogados pro-sindicales como el Concilio Australiano de Sindicatos o el Partido Laborista Australiano a menudo citan a los sindicatos como pioneros del movimiento obrero de principios del siglo XX que buscaba terminar con el trabajo infantil, conseguir mejoras para la seguridad durante el desempeño del trabajo, el incremento de los salarios para ambos sindicalizados y autónomos, elevando los estándares de vida de toda la sociedad, la reducción de horas de la jornada laboral, la promoción la educación pública y conseguir otros beneficios para la clase obrera.


Socialismo utópico:
La expresión «socialismo utópico» designa un conjunto heterogéneo de doctrinas de reforma social, previas al auge del marxismo y el anarquismo, que surgieron a comienzos del siglo XIX como respuesta a los serios problemas que acarreaba el triunfo del industrialismo y el liberalismo en Europa. Los representantes más destacados de esta corriente son Robert Owen en Inglaterra, y Saint-Simon, Charles Fourier y Étienne Cabet en Francia. Algunos rasgos comunes se pueden encontrar también en las corrientes insurreccionalistas de Graco Babeuf, Filippo Buonarroti y Auguste Blanqui.
Las diferentes corrientes del socialismo utópico se disolvieron o se fueron integrando al vasto movimiento socialista hegemonizado desde la Asociación Internacional de Trabajadores (1864-1876) por las ideas de Marx y Bakunin. Pero dejaron una impronta significativa, en particular en el cooperativismo, la socialdemocracia, el hippismo, el capitalismo estatista, el ecologismo, el feminismo, las ecoaldeas y el cristianismo social.
La expresión «socialismo utópico» fue acuñada por Federico Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico, uno de los libros más leídos del socialismo en las últimas décadas del siglo XIX. Esa expresión no era nueva, pero anteriormente se había usado en forma polémica, como acusación de un grupo contra otro, mientras que Engels realiza a la vez una operación histórica y una caracterización ideológica: los reivindica como orígenes del socialismo, los impugna por proponer un ideal irrealizable y los agrupa y homogeneíza a todos como un momento previo al “socialismo científico”, que sería su superación dialéctica. En este sentido, Engels populariza la expresión “socialismo utópico” con un valor negativo.
El socialismo utópico es sobre todo identificado por la voluntad de concebir comunidades ideales, reglamentadas según modelos diversos, pero desconectadas de la evolución natural de la sociedad donde debieran nacer. Estas comunidades podían ser tanto proyectos más o menos cerrados para desarrollar de manera contemporánea, como los falansterios de Fourier, o bien podían estar ubicadas en un futuro más o menos mediato, como un ideal social dotado de algún grado de perfección. El utopismo de estas sociedades consiste, generalmente, en la falta de correspondencia entre los objetivos perseguidos y los medios pensados para lograrlos.



Socialismo Científico:


El socialismo científico es el nombre con el que se buscó distinguir al marxismo de Karl Marx y Friedrich Engels del resto de las corrientes socialistas existentes a mediados del siglo XIX, y que por no incluir sus premisas teóricas son calificados de forma opuesta como socialismo utópico.


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Socialismo utópico [editar]
Las construcciones teóricas de Robert Owen, Saint-Simon, Louis Blanc, Pierre-Joseph Proudhon o Charles Fourier, por ejemplo, se consideran dentro del socialismo utópico ya que las mismas, aun no compartiendo ideología, sí resultaban de la respuesta a un mismo contexto económico y social: la Revolución Industrial, el triunfo de la burguesía, la condición del proletariado y el surgimiento del movimiento obrero, fenómenos que aparecen originalmente en la Inglaterra de finales del siglo XVIII y se difunden por Europa durante el siglo XIX.
La división entre anarquismo y socialismo [editar]
La división entre socialismo marxista y anarquista se produce posteriormente, a finales del siglo XIX, con la escisión de la Primera Internacional en la que ambos movimientos estaban presentes. La Segunda Internacional (1889) pretendió recoger el monopolio del concepto de socialismo científico identificándolo con el marxismo, condenando como «utópico» el resto del movimiento obrero, estuviera inspirado por otros tipos de socialismo o por el anarquismo, ademas se producieron multiples conflictos y choques entre las grandes potencias de tal manera que los problemas bélicos y coloniales fueron los principales puntos a que se sujetó el desarrollo de la asociación.
Premisas teóricas del socialismo científico en contraposición a otras corrientes [editar]
Las premisas teóricas del socialismo científico conciben éste como el análisis científico de la sociedad, que a través del materialismo histórico extrae las leyes de su evolución, con una perspectiva determinista. Aunque el mismo concepto de socialismo no sea original del marxismo (como movimiento político se le encuentran precedentes fundamentalmente en los ciclos revolucionarios franceses desde 1789 hasta la Revolución de 1848), sí es completamente original su aplicación del método dialéctico (filosofía idealista alemana de Hegel) a la ciencia económica clásica (sobre todo inglesa: Adam Smith y David Ricardo). Con la conjunción de estas tres tradiciones europeas se llega fundamentalmente al concepto de plusvalía y la interpretación marxista de la lucha de clases, con la conclusión de que por necesidad histórica se ha de terminar imponiendo una dictadura del proletariado que llevaría en el futuro a una sociedad sin clases o sociedad comunista. Karl Marx no se consideraba de ningún modo el fundador del socialismo ni despreciaba a los pensadores anteriores, como puede comprobarse en la siguiente cita: «En cuanto a mí, no me cabe el mérito de haber descubierto ni la existencia de las clases en la sociedad moderna ni en su lucha entre sí». Karl Marx ofrece un esbozo de su pensamiento y explica el proceso intelectual que siguió para llegar al socialismo científico en el prólogo a la "Crítica de la Economía Política" de 1859.






Marxismo:


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Karl Marx.
El marxismo es el conjunto de doctrinas políticas y filosóficas derivadas de la obra de Karl Marx, filósofo y periodista revolucionario alemán, quien contribuyó en campos como la sociología, la economía y la historia, y de su amigo Friedrich Engels, quien le ayudó en muchos de sus avances en sus teorías.
Marx y Engels se basaron en la filosofía alemana de Hegel y de Feuerbach, la economía política inglesa de Adam Smith y de David Ricardo, y el socialismo y comunismo francés de Saint-Simon y Babeuf respectivamente, para desarrollar una crítica de la sociedad que fuera tanto científica como revolucionaria. Esta crítica alcanzó su expresión más sistemática en su obra más importante dedicada a la sociedad capitalista, El capital: crítica de la economía política.
Además de las raíces mencionadas, algunos pensadores marxistas del siglo XX, como Louis Althusser o Miguel Abensour, han señalado en la obra de Marx, el desarrollo de temas presentes en la obra de Maquiavelo o Spinoza. También diversos sociólogos y filósofos, como Raymond Aron y Michel Foucault, han rastreado en la visión marxista del final del feudalismo como comienzo del absolutismo y la separación del Estado y la sociedad civil, la influencia de Montesquieu y Tocqueville, en particular en sus obras sobre el bonapartismo y la lucha de clases en Francia.
Desde la muerte de Marx en 1883, varios grupos del mundo entero han apelado al marxismo como base intelectual de sus políticas, que pueden ser radicalmente distintas y opuestas. Una de las mayores divisiones ocurrió entre los reformistas, también denominados socialdemócratas, que alegaban que la transición al socialismo puede ocurrir dentro de un sistema pluripartidista y capitalista, y los comunistas, que alegaban que la transición a una sociedad socialista requería una revolución para instaurar la dictadura del proletariado. La socialdemocracia resultó en la formación del Partido Laborista y del Partido Socialdemócrata de Alemania, entre otros partidos; en tanto que el comunismo resultó en la formación de varios partidos comunistas; en 1918 en Rusia, previo a la formación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, dimanan 2 partidos del Partido Obrero Social Demócrata de Rusia: el Partido Comunista, formación comunista, y el Partido Social Demócrata de Rusia. Aún sigue habiendo muchos movimientos revolucionarios y partidos políticos en todo el mundo, desde el final de la Unión Soviética, aunque el internacionalismo obrero ha sufrido una grave crisis. Aunque hay partidos socialdemócratas en el poder en varias naciones de Occidente, hace mucho que se distanciaron en aspectos relevantes de sus lazos históricos con Marx y sus ideas. En la actualidad en Laos, Corea del Norte, Vietnam, Cuba, la República Popular China y Moldavia hay en el poder gobiernos que se autoproclaman marxistas.

lunes, 9 de noviembre de 2009

La Revolucion Industrial

Funcionamiento:


Se genera vapor de agua en una caldera cerrada por calentamiento, lo cual produce la expansión del volumen de un cilindro empujando un pistón. Mediante un mecanismo de biela - manivela, el movimiento lineal alternativo del pistón del cilindro se transforma en un movimiento de rotación que acciona, por ejemplo, las ruedas de una locomotora o el rotor de un generador eléctrico. Una vez alcanzado el final de carrera el émbolo retorna a su posición inicial y expulsa el vapor de agua utilizando la energía cinética de un volante de inercia.
El vapor a presión se controla mediante una serie de válvulas de entrada y salida que regulan la renovación de la carga; es decir, los flujos del vapor hacia y desde el cilindro.
El motor o máquina de vapor se utilizó extensamente durante la Revolución Industrial, en cuyo desarrollo tuvo un papel relevante para mover máquinas y aparatos tan diversos como bombas, locomotoras, motores marinos, etc. Las modernas máquinas de vapor utilizadas en la generación de energía eléctrica no son ya de émbolo o desplazamiento positivo como las descritas, sino que son turbomáquinas; es decir, son atravesadas por un flujo continuo de vapor y reciben la denominación genérica de turbinas de vapor. En la actualidad la máquina de vapor alternativa es un motor muy poco usado salvo para servicios auxiliares, ya que se ha visto desplazado especialmente por el motor eléctrico en la maquinaria industrial y por el motor de combustión interna en el transporte.


Tren de Vapor:
La locomotora de vapor típica emplea una caldera horizontal cilíndrica con el hogar en la parte posterior, parcialmente dentro de la cabina que protege a los operarios de las inclemencias meteorológicas. El hogar es el lugar donde se quema el combustible. Está formado por cuatro paredes laterales y un techo al que se denomina cielo. En la base se encuentra la parrilla o quemador, sobre el que se deposita el combustible, y bajo la parrilla, una caja para recoger las cenizas o cenicero y la boca por la que entra el aire para la combustión. Los humos del hogar salen por una serie de tubos situados longitudinalmente dentro de la caldera y rodeados de agua, a la que transmiten el calor. El conjunto de tubos se denomina haz tubular, y algunos de mayor diámetro contienen en su interior otros más finos por los que discurre vapor para ser recalentado y aumentar así la potencia de la locomotora. En la parte frontal de la caldera se encuentra la caja de humos, a donde va a parar el humo tras haber pasado por los tubos del haz, antes de salir por la chimenea, que sobresale en la parte superior. El vapor se recoge en la parte más alta de la caldera, bien sea a través de un tubo perforado, situado por encima del nivel del agua, o bien en un domo (cúpula en la parte superior). El vapor sale de la caldera a través de una válvula reguladora, conocida también como "regulador".

Accionamiento de la distribución de tipo Walschaerts en una locomotora de vapor. En esta animación, el color rojo representa "vapor vivo", procedente de la caldera, entrando en el cilindro, mientras que el azul representa vapor expandido (gastado) que escapa del cilindro.
Cuando el regulador está abierto, el vapor se dirige por el tubo de admisión al motor. Allí entra en primer lugar en la denominada caja del vapor o capilla de la distribución, donde una pieza móvil, la corredera, al deslizarse alternativamente a uno y otro lado, hace que el vapor se dirija, a su vez, alternativamente a uno y otro lado del pistón dentro del cilindro del vapor, en el que entra a través de las lumbreras de admisión y tras expandirse, la propia corredera lo dirige hacia la lumbrera de escape. Esto ocasiona un movimiento alternativo de vaivén del pistón, a uno y otro lado, que acciona así la rueda motriz principal a través de una barra, también llamada vástago del pistón, que se articula con el pie de biela. Esta biela va conectada en el otro extremo a una clavija excéntrica en la rueda motriz principal, a la que hace girar mediante un movimiento de manivela. La corredera, auténtica válvula de distribución del vapor en el motor, se acciona a través de un conjunto de barras articuladas: el mecanismo de accionamiento de la distribución del vapor, que es ajustable para controlar el sentido de la marcha y el corte de la admisión. El punto de corte de la admisión del vapor determina durante qué proporción del recorrido del pistón se admite vapor dentro del cilindro. Así, por ejemplo, un punto de corte al 50% indica que se admite vapor sólo durante la mitad del recorrido del pistón. Durante el resto del recorrido, el pistón resulta impulsado por la fuerza expansiva del vapor que quedó dentro del cilindro. Un uso inteligente del corte de la admisión ahorra vapor y, por lo tanto, también combustible y agua. El corte de la admisión se controla desde la cabina por medio de la palanca inversora, que también sirve para cambiar el sentido de la marcha y que desempeña, en cierto modo, una función análoga a la palanca de cambios de un automóvil.
El vapor que escapa del cilindro después de haber impulsado el pistón, va a la caja de humos, donde se libera a través de una boquilla o tobera enfocada a la chimenea, por donde sale junto con el humo, creando un vacío al salir, que favorece el tiro del hogar. Las ráfagas sucesivas del vapor de escape son las que producen el característico sonido "chuf, chuf" de las locomotoras de vapor. Una locomotora de vapor posee normalmente dos cilindros, uno a cada lado. Las hay también que disponen de tres y de cuatro. Los cilindros actúan por parejas, existiendo un desfase de 90 grados entre el accionamiento de la rueda motriz de un lado y su homóloga del lado opuesto, proporcionando cuatro golpes de potencia en cada revolución de las ruedas. Las ruedas de la tracción están conectadas en cada lado por barras de conexión o de acoplamiento que transmiten la fuerza desde la rueda motriz principal a las otras ruedas motrices, a las que también se denomina ruedas acopladas. En las de tres cilindros, uno de ellos va en posición central, bajo la caldera, y su biela acciona uno de los ejes motrices, que ha de tener forma de cigüeñal.

Corte de una locomotora de vapor mostrando la caldera.
La caldera descansa sobre un armazón denominado bastidor o chasis, en el que se montan también los cilindros y que a su vez descansa sobre los ejes. Los ejes motrices se montan sobre cojinetes que pueden desplazarse arriba y abajo en el bastidor. Están conectados a él por medio de ballestas o, menos frecuentemente, por suspensiones de muelles, que permiten a los ejes cierto grado de movimiento independiente para suavizar el efecto de los altibajos de la vía. Muchas locomotoras tienen carretones de cabeza o de cola denominados bojes, que son unos ensamblados de dos ejes y cuatro ruedas con su propio chasis y suspensión, que soportan el cuerpo principal de un vagón o una locomotora en cada uno de sus extremos, y permiten un cierto grado de rotación en torno a un eje vertical, para facilitar así el tránsito del vagón o locomotora por las curvas.
Cuando el boje está formado por un solo eje, se denomina bisel, porque su invención se atribuye al norteamericano Levi Bissell en 1857. En las locomotoras de talla mediana se utilizó un bisel delantero y en las más grandes un boje de dos ejes. En la parte trasera era más frecuente montar un bisel que un boje porque dejaba más espacio para el cenicero.
La mayoría de las locomotoras van acopladas a un ténder, que transporta el agua y el combustible; pero otras llevan el combustible y el agua directamente en la propia máquina, llamadas locomotoras tanque, por los prominentes tanques para el agua en la parte superior o más comúnmente en los costados de la caldera.esta agua de los tanques es llevada a la caldera mediante un Flujo en tubería que permite recircular el agua del tanque a la caldera .
Desde sus comienzos, el combustible predominante fue el carbón, aunque también se usó la madera en zonas rurales y en empresas madereras. El bagazo que queda después de extraer el jugo de la caña de azúcar se empleó en las empresas dedicadas al cultivo y obtención del azúcar de caña. Cuando el petróleo comenzó a utilizarse de forma habitual, se empleó el fuel oil en las locomotoras de algunas zonas.
Una locomotora de vapor se maneja con un equipo de al menos dos personas. Una, el maquinista, que es responsable de controlar la locomotora y el tren en su conjunto; la otra, el fogonero, responsable del fuego, la presión y el agua.

Barco de Vapor: